De dónde venimos
El proyecto nació entre bancos de trabajo, bidones vacíos y planillas de registro térmico. Empezamos armando mezclas para motores atmosféricos de alta compresión en Santiago del Estero, ajustando octanaje y aditivos según cada configuración. Con los años sumamos lubricantes de base sintética y refrigerantes específicos, siempre con la misma lógica: medir, anotar y repetir solo lo que aguanta.
Origen: taller, no laboratorio de marketing.